Mi principal motivadora en este asunto es mi conciencia... Observo las desigualdades, sé que he nacido en el lado de los “poderosos” y me siento cómplice de esta maquinaria que está llevando el mundo en una dirección equivocada, sin sentido humano... para dejar de sentirme cómplice sé que tengo que hacer algo, aportar mi granito de arena con los míos, con los que tengo cerca... y me alegra e ilusiona tener cerca a amigos con conciencias también inquietas.
¿Qué hacer? No sé, se podrían hacer tantas cosas... Editar periódicos gratuitos y distribuirlos en los tranportes públicos para remover conciencias, colaborar con ONGs que ya existen (no sólo pagando cuotas, claro), consumir menos, muchííííísimo menos y así enseñar a nuestros hijos por qué menos es más... y de paso darnos cuenta de que no es preciso trabajar tanto, de que no necesitamos tanto dinero ni acaparar tantas cosas. Volver a llevar una vida sencilla... consumir menos ocio y disfrutar más con los amigos, podríamos extender este foro a más gente, u organizar ‘escuelas de valores’ en los ayuntamientos, recoger juguetes ‘no usados’ en nuestro vecindario y acercarlo a colegios que los puedan necesitar, o la Cruz Roja que organiza envíos al tercer mundo...
Pero de todas las cosas que podría hacer, la que más calado creo que puede dejar, y la que más puede cambiar esa ‘dirección equivocada’ que comentaba antes, es la de la educación en valores. Y si queremos inculcar valores distintos de los que reinan en nuestra civilización, lo más sabio es mezclarse con otras, que ahora además lo tenemos fácil... trabajando en un proyecto educativo en el que mezcláramos varias comunidades, ayudaríamos a la integración de las comunidades inmigrantes en la nuestra y aprenderíamos mucho, nuestros hijos también, de sus valores
sábado, 3 de febrero de 2007
lunes, 22 de enero de 2007
Diferentes formas de describir a un elefante
Mis motivos principales por los que me gustaría que este proyecto saliera adelante, según se perfiló en aquella primera reunión tras una estupenda comida en casa de Pe, es porque me ilusiona.
Me gustaría leer y estudiar, sobre cómo aprendemos a vivir nuestra vida y a ser adultos, porque creo que es el punto de origen para poder entendernos a nosotros mismos, intentar cambiarnos en todo aquello con lo que estemos descontentos. Y al mismo tiempo ayudar en nuestro entorno a las personas que queremos, a las personas con las que tratamos a diario y en definitiva ayudar a transformar el mundo en nuestra escala.
Por otro lado me ilusiona el tener un proyecto con un grupo de amigos con inquietudes acerca del sentido actual que se le da a la vida, y con un sentido en sintonía con el mio. Esto me parece ya un paso adelante: conciencias inquietas con ganas de "hacer algo".
Y por último, pero quizá el más importante, es el hecho de pensar que podamos crear algo, que trataría de conseguir una educación consciente con unos valores básicos.
Estos valores ideales los encuentro en los principios y motivos de Pe y Lobo, aunque con matices (incluiré en los comentarios). Además yo añadiría que el objetivo bien podría ser no el de transmitir conocimientos, sino el de desarrollar sabiduría.
Qué siga adelante
Me gustaría leer y estudiar, sobre cómo aprendemos a vivir nuestra vida y a ser adultos, porque creo que es el punto de origen para poder entendernos a nosotros mismos, intentar cambiarnos en todo aquello con lo que estemos descontentos. Y al mismo tiempo ayudar en nuestro entorno a las personas que queremos, a las personas con las que tratamos a diario y en definitiva ayudar a transformar el mundo en nuestra escala.
Por otro lado me ilusiona el tener un proyecto con un grupo de amigos con inquietudes acerca del sentido actual que se le da a la vida, y con un sentido en sintonía con el mio. Esto me parece ya un paso adelante: conciencias inquietas con ganas de "hacer algo".
Y por último, pero quizá el más importante, es el hecho de pensar que podamos crear algo, que trataría de conseguir una educación consciente con unos valores básicos.
Estos valores ideales los encuentro en los principios y motivos de Pe y Lobo, aunque con matices (incluiré en los comentarios). Además yo añadiría que el objetivo bien podría ser no el de transmitir conocimientos, sino el de desarrollar sabiduría.
Qué siga adelante
MIS MOTIVOS/MIS PRINCIPIOS
Bien. Mis motivos son dos:
1 El mundo está cuajado de injusticias y problemas de muy diversos tipos, pero más o menos muchos de ellos están relacionados con tres factores: el reparto de los recursos es injusto y desigual; somos demasiados; nos falta conocimiento como individuos, como pueblo, y como civilización.
2 Éste es mi motivo más importante: Algo en mi interior, que tiene una raíz no unicamente emocional me dice que estos problemas no son imposibles de solucionar.
El primer motivo. El primer punto. El reparto de los recursos. Si entendemos de una vez por todas que solo estaremos bien si todos estamos bien, y que si son solo unos pocos los que están bien, es más que probable que la situación no dure demasiado tiempo. Si entendemos ésto de manera racional y demostrable, creo que podremos estar preparados para renunciar a algunas cosas. Para ceder y canalizar nuestras exigencias vitales. No es altruismo. Es egoismo empírico, egoismo bien entendido. No tiene nada que ver con la bondad. Tiene que ver con recursos y desequilibrio, o sea cuestiones lógicas. Todo el mundo puede entender, quiero decir está fisiológicamente capacitado (pienso). Es cuestión de educación.
El segundo. Somos demasiados. Reconozco que éste es el problema que me parece más dificl de abordar, y el que me ha tenido más tiempo dándole vueltas. Algo de luz ha venido cuando me he preguntado ¿somos demasiados para qué? ¿para vivir en éste planeta? ¿para comer carne? no sé. Hay una cosa para la que seguro que nunca seremos demasiados y es para buscar soluciones. Aquí entra por segunda vez en juego la educación. Tenemos que hacer que mucha gente busque soluciones. Ésto es algo que puede hacer que la cosa de que seamos demasiados tenga un aspecto positivo.
El tercer factor. Desde el final de la guerra fría, desde Einstein y la relatividad la gente como que ha perdido la ilusión y la fe en el conocimiento (como que no pasa nada). El conocimiento es una alternativa perfecta al consumismo. El conocimiento proporciona un placer enorme a muy bajo coste. Y la ignorancia, materia prima del conocimiento, es inagotable. Hay que hacernos entender a la gente que lo que debemos hacer es mirar a las estrellas del cielo, y no a las de la tele. Hay que volver a hacernos entender a todos que la meta de nuestra vida no es tener, es aprender, conocer. Para eso no necesitamos cosas muy caras como coches sino cosas baratas como libros y tiza. Una vez más, llegamos a la educación.
Soy consciente, evidentemente de que éstos principios se basasn mucho el el número dos, mi convencimiento (no unicamente emocional) de que los problemas tienen solución. Vale, soy un idealista. Pero he intentado traducir algo de éste mejunje primordial en pasos educativos infantiles concretos, que pueden tanto aplicarse en talleres como reunirse en un tratado, libro, manifiesto o peli.
1 EL DINERO SE INVENTÓ PORQUE ESE DÍA LOS HUEVOS TE LOS HABÍAS DEJADO EN CASA.
Todos los niños del mundo saben ésto. Y también los grandes economistas de las multinacionales. Hay que hacer que los padres que lo olvidaron lo aprendan de ellos. El dinero se invento como herramienta, por tanto no tiene ningún valor como fin. Éste es uno de los grandes problemas del siglo XX, por ejemplo. Haber confundido todo el tiempo medios con fines, envases con contenidos. Ferias del trueque o paseos por las montañas ponen de manifiesto ésto. Las cosas que más valen, no suelen costar. Pasear, andar, mirar, respirar. Hay que aprender o hacer mantener al niño economía sostenible no basada en el acopio de "posibilidades" sino el disfrute de "realidades".
2 UNA COSA NO SUSTITUYE NECESARIAMENTE A OTRA
Ésto tiene que ver con que a menudo cuando crecemos, y dejamos de ser niños, y conocemos o tenemos algo nuevo, para colocarlo en nuestro mundo creemos que tiene que sustituir a otro algo, porque más o menos así nos lo enseñan. Lo nuevo es siempre mejor. Si tengo pelis para que quiero libros, si tengo play station para que quiero un cuento. La experiencia demuestra que al final, todo cuenta. Y al final, es tan importante lo sencillo como lo complejo. Y al final, gran parte de la vida añoras cosas que realmente no había ningún motivo para haberlas tirado u olvidado. La verdad es que en este punto tengo la sensación de que no me estoy expresando nada bien, o a lo mejor no sé exactamente qué quiero decir.
3 MANEJAR EMOCIONES TAMBIÉN SE APRENDE
¿Qué entendemos por un niño? porque en éste punto y en lo que a mí respecta, estoy pensando en el caso de los adolescentes, cuyo descubrimiento y aprendizaje de las emociones en ocasiones les lleva a verdaderos callejones sin salida.
Así pues la idea es: a los encargados de enseñar a los adolescentes "tío, éstos seres son máquinas de sentir... si les vas a enseñar historia o matemáticas y quieres motivarles, o les haces sentir aún a riesgo de enseñar menos o más lentamente, o perderas un alto porcentaje de alumnos, que no sintiendo nada con tus clases, correrán a buscar sentimientos más fáciles fuera. La cosa es que a veces los buscan demasiado fuera".
Por otro lado, el mensaje a los adolescentes sería algo así como "dale una oportunidad a esas otras cosas que no son los novios y las discos, porque hay muchos sentimeintos y emociones en ellas, de verdad".
Bueno y hasta aquí. Tengo un par de pasos educativos más en la recamara pero están aún peor que el dos en cuanto a concreción. Total que admito jarros de agua fría de todos los tamaños y colores. Abrazos a todos
1 El mundo está cuajado de injusticias y problemas de muy diversos tipos, pero más o menos muchos de ellos están relacionados con tres factores: el reparto de los recursos es injusto y desigual; somos demasiados; nos falta conocimiento como individuos, como pueblo, y como civilización.
2 Éste es mi motivo más importante: Algo en mi interior, que tiene una raíz no unicamente emocional me dice que estos problemas no son imposibles de solucionar.
El primer motivo. El primer punto. El reparto de los recursos. Si entendemos de una vez por todas que solo estaremos bien si todos estamos bien, y que si son solo unos pocos los que están bien, es más que probable que la situación no dure demasiado tiempo. Si entendemos ésto de manera racional y demostrable, creo que podremos estar preparados para renunciar a algunas cosas. Para ceder y canalizar nuestras exigencias vitales. No es altruismo. Es egoismo empírico, egoismo bien entendido. No tiene nada que ver con la bondad. Tiene que ver con recursos y desequilibrio, o sea cuestiones lógicas. Todo el mundo puede entender, quiero decir está fisiológicamente capacitado (pienso). Es cuestión de educación.
El segundo. Somos demasiados. Reconozco que éste es el problema que me parece más dificl de abordar, y el que me ha tenido más tiempo dándole vueltas. Algo de luz ha venido cuando me he preguntado ¿somos demasiados para qué? ¿para vivir en éste planeta? ¿para comer carne? no sé. Hay una cosa para la que seguro que nunca seremos demasiados y es para buscar soluciones. Aquí entra por segunda vez en juego la educación. Tenemos que hacer que mucha gente busque soluciones. Ésto es algo que puede hacer que la cosa de que seamos demasiados tenga un aspecto positivo.
El tercer factor. Desde el final de la guerra fría, desde Einstein y la relatividad la gente como que ha perdido la ilusión y la fe en el conocimiento (como que no pasa nada). El conocimiento es una alternativa perfecta al consumismo. El conocimiento proporciona un placer enorme a muy bajo coste. Y la ignorancia, materia prima del conocimiento, es inagotable. Hay que hacernos entender a la gente que lo que debemos hacer es mirar a las estrellas del cielo, y no a las de la tele. Hay que volver a hacernos entender a todos que la meta de nuestra vida no es tener, es aprender, conocer. Para eso no necesitamos cosas muy caras como coches sino cosas baratas como libros y tiza. Una vez más, llegamos a la educación.
Soy consciente, evidentemente de que éstos principios se basasn mucho el el número dos, mi convencimiento (no unicamente emocional) de que los problemas tienen solución. Vale, soy un idealista. Pero he intentado traducir algo de éste mejunje primordial en pasos educativos infantiles concretos, que pueden tanto aplicarse en talleres como reunirse en un tratado, libro, manifiesto o peli.
1 EL DINERO SE INVENTÓ PORQUE ESE DÍA LOS HUEVOS TE LOS HABÍAS DEJADO EN CASA.
Todos los niños del mundo saben ésto. Y también los grandes economistas de las multinacionales. Hay que hacer que los padres que lo olvidaron lo aprendan de ellos. El dinero se invento como herramienta, por tanto no tiene ningún valor como fin. Éste es uno de los grandes problemas del siglo XX, por ejemplo. Haber confundido todo el tiempo medios con fines, envases con contenidos. Ferias del trueque o paseos por las montañas ponen de manifiesto ésto. Las cosas que más valen, no suelen costar. Pasear, andar, mirar, respirar. Hay que aprender o hacer mantener al niño economía sostenible no basada en el acopio de "posibilidades" sino el disfrute de "realidades".
2 UNA COSA NO SUSTITUYE NECESARIAMENTE A OTRA
Ésto tiene que ver con que a menudo cuando crecemos, y dejamos de ser niños, y conocemos o tenemos algo nuevo, para colocarlo en nuestro mundo creemos que tiene que sustituir a otro algo, porque más o menos así nos lo enseñan. Lo nuevo es siempre mejor. Si tengo pelis para que quiero libros, si tengo play station para que quiero un cuento. La experiencia demuestra que al final, todo cuenta. Y al final, es tan importante lo sencillo como lo complejo. Y al final, gran parte de la vida añoras cosas que realmente no había ningún motivo para haberlas tirado u olvidado. La verdad es que en este punto tengo la sensación de que no me estoy expresando nada bien, o a lo mejor no sé exactamente qué quiero decir.
3 MANEJAR EMOCIONES TAMBIÉN SE APRENDE
¿Qué entendemos por un niño? porque en éste punto y en lo que a mí respecta, estoy pensando en el caso de los adolescentes, cuyo descubrimiento y aprendizaje de las emociones en ocasiones les lleva a verdaderos callejones sin salida.
Así pues la idea es: a los encargados de enseñar a los adolescentes "tío, éstos seres son máquinas de sentir... si les vas a enseñar historia o matemáticas y quieres motivarles, o les haces sentir aún a riesgo de enseñar menos o más lentamente, o perderas un alto porcentaje de alumnos, que no sintiendo nada con tus clases, correrán a buscar sentimientos más fáciles fuera. La cosa es que a veces los buscan demasiado fuera".
Por otro lado, el mensaje a los adolescentes sería algo así como "dale una oportunidad a esas otras cosas que no son los novios y las discos, porque hay muchos sentimeintos y emociones en ellas, de verdad".
Bueno y hasta aquí. Tengo un par de pasos educativos más en la recamara pero están aún peor que el dos en cuanto a concreción. Total que admito jarros de agua fría de todos los tamaños y colores. Abrazos a todos
Los motivos de Pepa...
A mi me preocupan los niños.
Creo que los niños son la pieza más débil de la maquinaria social, la más frágil, la más endeble. Me preocupan porque por su fragilidad se pueden romper fácilmente, y también porque sin llegar a romperse, se pueden torcer. Y entonces la sociedad del futuro estará constituida por un montón de piezas torcidas.
En mi opinión el principio para cambiar las cosas en el futuro está en los que van a tener las riendas de ese futuro: nuestros niños de hoy.
Por eso mi motivación es la educación infantil.
Quiero contar las cosas que me preocupan.. que ¿cómo no? son las que me tocan más cerca. Cosas que veo en mi entorno casi cada día:
Veo niños que pasan demasiado tiempo viendo la tele o jugando a la consola. Programas y juegos con contenidos a veces violentos o poco adecuados a su nivel de maduración.
Veo adultos que llegan a casa sin ganas para jugar, para imponer disciplina, para escuchar, para tener paciencia.
Veo que los adultos estamos muy preocupados por realizarnos. No sé muy bien en qué consiste esto ni cómo se consigue, pero creo entender que tiene un plano profesional y también uno personal. En el plano profesional tenemos que llegar a cumplir nuestros objetivos intelectuales, nuestras ambiciones. En el plano personal pasa por hacer deporte, taichi, yoga, salir con los amigos, socializar, viajar.. Hasta aquí todo perfecto. O casi, porque mientras nuestros hijos están viendo la tele.
O casi, porque la inteligencia de nuestros hijos, la afectiva y la intelectual, se forma a partir de los estímulos externos a los que está sometida en la edad en la que el cerebro se está formando. Sus sinapsis neuronales se activan conforme utilizan unas partes de su cerebro y no otras.
No es de extrañar que nuestros hijos tengan en un futuro una inteligencia cuando menos "diferente". Y estamos empezando a ver las consecuencias de estos nuevos tipos de inteligencia.. incremento de violencia en las aulas, falta de motivación por el estudio, un uso pobre del lenguaje escrito y hablado, falta de disciplina, anorexia, predominancia de la imagen física sobre cualquier otro tipo de valores, falta de creatividad, intolerancia a la frustración...
Yo qué sé si estas cosas han existido siempre: probablemente sí, o eso dice mi madre. Pero me alarma la generalización de este tipo de conductas.
¿Soluciones? A mi me parece que hay evidente: los niños tienen que pasar más tiempo con sus padres. Hay que volver a la situación anterior.. Pero ¿cómo? ¡Si sus padres se están realizando!
A mi se me ha ocurrido una idea: hacer entender a sus padres que se pueden realizar a través de la relación con sus hijos. El mensaje es el siguiente: los hijos no son sólo una fuente de problemas, de desgaste o de cansancio, sino sobre todo una fuente de conocimiento.
Los niños saben de manera natural muchas cosas que a nosotros se nos han olvidado, que hemos desaprendido. Observando a nuestros hijos y participando con ellos en sus actividades podemos relajarnos tanto como en una clase de taichi y aprender sobre relaciones humanas tanto como en un máster de negociación.
Los niños son fascinantes en casi todas sus manifestaciones y conductas, porque no han perdido algo que a nosotros se nos ha olvidado: el valor del presente y el entusiasmo.
Y ya una última cosa: ¿a través de qué tipo de actividad podemos hacer llegar esto? Ni idea. Todo lo que se me ocurre me parece banal y poco efectivo. He pensado en talleres niños/adultos, en actividades compartidas, pero no me convence...
Y eso es todo por hoy, que tengo que realizarme bañando a mi niñas y dándoles la cena mientras intento evitar que Dani estrangule a algún conejito.Por cierto... ¿alguna mamá interesada en adoptar un conejito bebé? oyes, estupendo para formar las sinapsis de afectividad y respeto a los animales de vuestros retoños. ¡Yo tengo tres!
SALUD COMPAÑEROS!
Creo que los niños son la pieza más débil de la maquinaria social, la más frágil, la más endeble. Me preocupan porque por su fragilidad se pueden romper fácilmente, y también porque sin llegar a romperse, se pueden torcer. Y entonces la sociedad del futuro estará constituida por un montón de piezas torcidas.
En mi opinión el principio para cambiar las cosas en el futuro está en los que van a tener las riendas de ese futuro: nuestros niños de hoy.
Por eso mi motivación es la educación infantil.
Quiero contar las cosas que me preocupan.. que ¿cómo no? son las que me tocan más cerca. Cosas que veo en mi entorno casi cada día:
Veo niños que pasan demasiado tiempo viendo la tele o jugando a la consola. Programas y juegos con contenidos a veces violentos o poco adecuados a su nivel de maduración.
Veo adultos que llegan a casa sin ganas para jugar, para imponer disciplina, para escuchar, para tener paciencia.
Veo que los adultos estamos muy preocupados por realizarnos. No sé muy bien en qué consiste esto ni cómo se consigue, pero creo entender que tiene un plano profesional y también uno personal. En el plano profesional tenemos que llegar a cumplir nuestros objetivos intelectuales, nuestras ambiciones. En el plano personal pasa por hacer deporte, taichi, yoga, salir con los amigos, socializar, viajar.. Hasta aquí todo perfecto. O casi, porque mientras nuestros hijos están viendo la tele.
O casi, porque la inteligencia de nuestros hijos, la afectiva y la intelectual, se forma a partir de los estímulos externos a los que está sometida en la edad en la que el cerebro se está formando. Sus sinapsis neuronales se activan conforme utilizan unas partes de su cerebro y no otras.
No es de extrañar que nuestros hijos tengan en un futuro una inteligencia cuando menos "diferente". Y estamos empezando a ver las consecuencias de estos nuevos tipos de inteligencia.. incremento de violencia en las aulas, falta de motivación por el estudio, un uso pobre del lenguaje escrito y hablado, falta de disciplina, anorexia, predominancia de la imagen física sobre cualquier otro tipo de valores, falta de creatividad, intolerancia a la frustración...
Yo qué sé si estas cosas han existido siempre: probablemente sí, o eso dice mi madre. Pero me alarma la generalización de este tipo de conductas.
¿Soluciones? A mi me parece que hay evidente: los niños tienen que pasar más tiempo con sus padres. Hay que volver a la situación anterior.. Pero ¿cómo? ¡Si sus padres se están realizando!
A mi se me ha ocurrido una idea: hacer entender a sus padres que se pueden realizar a través de la relación con sus hijos. El mensaje es el siguiente: los hijos no son sólo una fuente de problemas, de desgaste o de cansancio, sino sobre todo una fuente de conocimiento.
Los niños saben de manera natural muchas cosas que a nosotros se nos han olvidado, que hemos desaprendido. Observando a nuestros hijos y participando con ellos en sus actividades podemos relajarnos tanto como en una clase de taichi y aprender sobre relaciones humanas tanto como en un máster de negociación.
Los niños son fascinantes en casi todas sus manifestaciones y conductas, porque no han perdido algo que a nosotros se nos ha olvidado: el valor del presente y el entusiasmo.
Y ya una última cosa: ¿a través de qué tipo de actividad podemos hacer llegar esto? Ni idea. Todo lo que se me ocurre me parece banal y poco efectivo. He pensado en talleres niños/adultos, en actividades compartidas, pero no me convence...
Y eso es todo por hoy, que tengo que realizarme bañando a mi niñas y dándoles la cena mientras intento evitar que Dani estrangule a algún conejito.Por cierto... ¿alguna mamá interesada en adoptar un conejito bebé? oyes, estupendo para formar las sinapsis de afectividad y respeto a los animales de vuestros retoños. ¡Yo tengo tres!
SALUD COMPAÑEROS!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)