A mi me preocupan los niños.
Creo que los niños son la pieza más débil de la maquinaria social, la más frágil, la más endeble. Me preocupan porque por su fragilidad se pueden romper fácilmente, y también porque sin llegar a romperse, se pueden torcer. Y entonces la sociedad del futuro estará constituida por un montón de piezas torcidas.
En mi opinión el principio para cambiar las cosas en el futuro está en los que van a tener las riendas de ese futuro: nuestros niños de hoy.
Por eso mi motivación es la educación infantil.
Quiero contar las cosas que me preocupan.. que ¿cómo no? son las que me tocan más cerca. Cosas que veo en mi entorno casi cada día:
Veo niños que pasan demasiado tiempo viendo la tele o jugando a la consola. Programas y juegos con contenidos a veces violentos o poco adecuados a su nivel de maduración.
Veo adultos que llegan a casa sin ganas para jugar, para imponer disciplina, para escuchar, para tener paciencia.
Veo que los adultos estamos muy preocupados por realizarnos. No sé muy bien en qué consiste esto ni cómo se consigue, pero creo entender que tiene un plano profesional y también uno personal. En el plano profesional tenemos que llegar a cumplir nuestros objetivos intelectuales, nuestras ambiciones. En el plano personal pasa por hacer deporte, taichi, yoga, salir con los amigos, socializar, viajar.. Hasta aquí todo perfecto. O casi, porque mientras nuestros hijos están viendo la tele.
O casi, porque la inteligencia de nuestros hijos, la afectiva y la intelectual, se forma a partir de los estímulos externos a los que está sometida en la edad en la que el cerebro se está formando. Sus sinapsis neuronales se activan conforme utilizan unas partes de su cerebro y no otras.
No es de extrañar que nuestros hijos tengan en un futuro una inteligencia cuando menos "diferente". Y estamos empezando a ver las consecuencias de estos nuevos tipos de inteligencia.. incremento de violencia en las aulas, falta de motivación por el estudio, un uso pobre del lenguaje escrito y hablado, falta de disciplina, anorexia, predominancia de la imagen física sobre cualquier otro tipo de valores, falta de creatividad, intolerancia a la frustración...
Yo qué sé si estas cosas han existido siempre: probablemente sí, o eso dice mi madre. Pero me alarma la generalización de este tipo de conductas.
¿Soluciones? A mi me parece que hay evidente: los niños tienen que pasar más tiempo con sus padres. Hay que volver a la situación anterior.. Pero ¿cómo? ¡Si sus padres se están realizando!
A mi se me ha ocurrido una idea: hacer entender a sus padres que se pueden realizar a través de la relación con sus hijos. El mensaje es el siguiente: los hijos no son sólo una fuente de problemas, de desgaste o de cansancio, sino sobre todo una fuente de conocimiento.
Los niños saben de manera natural muchas cosas que a nosotros se nos han olvidado, que hemos desaprendido. Observando a nuestros hijos y participando con ellos en sus actividades podemos relajarnos tanto como en una clase de taichi y aprender sobre relaciones humanas tanto como en un máster de negociación.
Los niños son fascinantes en casi todas sus manifestaciones y conductas, porque no han perdido algo que a nosotros se nos ha olvidado: el valor del presente y el entusiasmo.
Y ya una última cosa: ¿a través de qué tipo de actividad podemos hacer llegar esto? Ni idea. Todo lo que se me ocurre me parece banal y poco efectivo. He pensado en talleres niños/adultos, en actividades compartidas, pero no me convence...
Y eso es todo por hoy, que tengo que realizarme bañando a mi niñas y dándoles la cena mientras intento evitar que Dani estrangule a algún conejito.Por cierto... ¿alguna mamá interesada en adoptar un conejito bebé? oyes, estupendo para formar las sinapsis de afectividad y respeto a los animales de vuestros retoños. ¡Yo tengo tres!
SALUD COMPAÑEROS!
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1 comentario:
Compañera revolucionaria. Respecto a los conejitos, problema que me afecta de forma colateral (seré yo el que tenga que sujetarte hacha en mano ante la impávida mirada de las niñas cuando llegue hasta el límite tu paciencia) propongo una buena dosis de arroyomolinismo conductivista (o sea cargar a los conejos en el tata y conductivizarlos hasta cahá mi madre en arroyo).
Respecto a tus motivos: ésta noche en privado te expreso de una o dos formas distintas lo muy impresionado que estoy por tu claridad expositiva. Y estoy muy impresionado
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