Bien. Mis motivos son dos:
1 El mundo está cuajado de injusticias y problemas de muy diversos tipos, pero más o menos muchos de ellos están relacionados con tres factores: el reparto de los recursos es injusto y desigual; somos demasiados; nos falta conocimiento como individuos, como pueblo, y como civilización.
2 Éste es mi motivo más importante: Algo en mi interior, que tiene una raíz no unicamente emocional me dice que estos problemas no son imposibles de solucionar.
El primer motivo. El primer punto. El reparto de los recursos. Si entendemos de una vez por todas que solo estaremos bien si todos estamos bien, y que si son solo unos pocos los que están bien, es más que probable que la situación no dure demasiado tiempo. Si entendemos ésto de manera racional y demostrable, creo que podremos estar preparados para renunciar a algunas cosas. Para ceder y canalizar nuestras exigencias vitales. No es altruismo. Es egoismo empírico, egoismo bien entendido. No tiene nada que ver con la bondad. Tiene que ver con recursos y desequilibrio, o sea cuestiones lógicas. Todo el mundo puede entender, quiero decir está fisiológicamente capacitado (pienso). Es cuestión de educación.
El segundo. Somos demasiados. Reconozco que éste es el problema que me parece más dificl de abordar, y el que me ha tenido más tiempo dándole vueltas. Algo de luz ha venido cuando me he preguntado ¿somos demasiados para qué? ¿para vivir en éste planeta? ¿para comer carne? no sé. Hay una cosa para la que seguro que nunca seremos demasiados y es para buscar soluciones. Aquí entra por segunda vez en juego la educación. Tenemos que hacer que mucha gente busque soluciones. Ésto es algo que puede hacer que la cosa de que seamos demasiados tenga un aspecto positivo.
El tercer factor. Desde el final de la guerra fría, desde Einstein y la relatividad la gente como que ha perdido la ilusión y la fe en el conocimiento (como que no pasa nada). El conocimiento es una alternativa perfecta al consumismo. El conocimiento proporciona un placer enorme a muy bajo coste. Y la ignorancia, materia prima del conocimiento, es inagotable. Hay que hacernos entender a la gente que lo que debemos hacer es mirar a las estrellas del cielo, y no a las de la tele. Hay que volver a hacernos entender a todos que la meta de nuestra vida no es tener, es aprender, conocer. Para eso no necesitamos cosas muy caras como coches sino cosas baratas como libros y tiza. Una vez más, llegamos a la educación.
Soy consciente, evidentemente de que éstos principios se basasn mucho el el número dos, mi convencimiento (no unicamente emocional) de que los problemas tienen solución. Vale, soy un idealista. Pero he intentado traducir algo de éste mejunje primordial en pasos educativos infantiles concretos, que pueden tanto aplicarse en talleres como reunirse en un tratado, libro, manifiesto o peli.
1 EL DINERO SE INVENTÓ PORQUE ESE DÍA LOS HUEVOS TE LOS HABÍAS DEJADO EN CASA.
Todos los niños del mundo saben ésto. Y también los grandes economistas de las multinacionales. Hay que hacer que los padres que lo olvidaron lo aprendan de ellos. El dinero se invento como herramienta, por tanto no tiene ningún valor como fin. Éste es uno de los grandes problemas del siglo XX, por ejemplo. Haber confundido todo el tiempo medios con fines, envases con contenidos. Ferias del trueque o paseos por las montañas ponen de manifiesto ésto. Las cosas que más valen, no suelen costar. Pasear, andar, mirar, respirar. Hay que aprender o hacer mantener al niño economía sostenible no basada en el acopio de "posibilidades" sino el disfrute de "realidades".
2 UNA COSA NO SUSTITUYE NECESARIAMENTE A OTRA
Ésto tiene que ver con que a menudo cuando crecemos, y dejamos de ser niños, y conocemos o tenemos algo nuevo, para colocarlo en nuestro mundo creemos que tiene que sustituir a otro algo, porque más o menos así nos lo enseñan. Lo nuevo es siempre mejor. Si tengo pelis para que quiero libros, si tengo play station para que quiero un cuento. La experiencia demuestra que al final, todo cuenta. Y al final, es tan importante lo sencillo como lo complejo. Y al final, gran parte de la vida añoras cosas que realmente no había ningún motivo para haberlas tirado u olvidado. La verdad es que en este punto tengo la sensación de que no me estoy expresando nada bien, o a lo mejor no sé exactamente qué quiero decir.
3 MANEJAR EMOCIONES TAMBIÉN SE APRENDE
¿Qué entendemos por un niño? porque en éste punto y en lo que a mí respecta, estoy pensando en el caso de los adolescentes, cuyo descubrimiento y aprendizaje de las emociones en ocasiones les lleva a verdaderos callejones sin salida.
Así pues la idea es: a los encargados de enseñar a los adolescentes "tío, éstos seres son máquinas de sentir... si les vas a enseñar historia o matemáticas y quieres motivarles, o les haces sentir aún a riesgo de enseñar menos o más lentamente, o perderas un alto porcentaje de alumnos, que no sintiendo nada con tus clases, correrán a buscar sentimientos más fáciles fuera. La cosa es que a veces los buscan demasiado fuera".
Por otro lado, el mensaje a los adolescentes sería algo así como "dale una oportunidad a esas otras cosas que no son los novios y las discos, porque hay muchos sentimeintos y emociones en ellas, de verdad".
Bueno y hasta aquí. Tengo un par de pasos educativos más en la recamara pero están aún peor que el dos en cuanto a concreción. Total que admito jarros de agua fría de todos los tamaños y colores. Abrazos a todos
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1 comentario:
Gracias por tu contribución que considero muy valiosa.... pero estaría bien proponer algo un poco más concreto para ir centrando ideas. ¿Aplicar estos principios a la educación infantil? ¿a la concienciación de adultos? ¿a través de qué tipo de medidas, eventos, acciones?
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